viernes, 16 de octubre de 2015

Jamás habréis oído de escena tan macabra

Lentamente se acercó al cuerpo inerte que en el suelo yacía sin vida y sin mente. Se agachó junto a él e introduciendo sus blancos y finos dedos en el pecho, arrancó el corazón sangrante, negro como el carbón. Lo acercó lentamente hacia su rostro, pero a mitad de camino lanzó una oscura mirada a la faz, otrora liviana y hermosa, de la bruja odiosa que durante años había enturbiado su dulce infancia.

martes, 4 de agosto de 2015

Un nuevo mundo para ellos

Veréis, conocí a en una ocasión a una niña que poseía una gran imaginación. Por las calles empedradas siempre caminaba, viendo en uno y otro lado cosas fantaseadas. ¡Aquí un hada, allí un dragón, al final del camino un príncipe vestido de blasón! Ella era feliz viviendo así, leyendo por las noches y soñando por el día, viendo despierta las maravillas de sus historias preferidas. De la realidad poco le interesaba, disfrutaba mucho más de su verdad inventada.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Maldito balcón

Muerta sobre las baldosas del balcón, con ojos vacíos, perdidos en la eternidad. Estaba ella desparramada, olvidada por el mundo en general. Sus extremidades retorcidas en eterno descanso permanecían, con la rígida postura de la muerte maldita.

viernes, 24 de abril de 2015

Una noche de lo más fantástica

'Acercaos despacito, poneros cómodos amorcitos, que os voy a contar una historia en voz baja y con ritmo. Más pegaditos, más pegaditos. ¿Preparados? Pues allá vamos. Uy casi se me olvida. Antes de empezar habéis de saber, que este mundo guarda muchos más seres de los que podéis ver e incluso creer'.

jueves, 9 de abril de 2015

Érase una vez un cuento


Érase una vez un cuento, tan liviano y vaporoso como el viento. Aquí y allí se susurraba, contado y escuchado por uno y por cientos, quienes quedaban encantados con el lindo cuento.

jueves, 5 de marzo de 2015

Barquito de papel

Termino de hacer mi barquito de papel y corro hacia la ventana, mirando hacia la ciudad tranquila y callada que permanece a mis pies, toda iluminada con luces de fuel. Salto a los adoquines con mi barquito de papel, cuidadosamente guardado entre la camisa y mi piel.

domingo, 4 de enero de 2015

Cuento de navidad

Escuchad queridos míos, lo que aconteció una noche en las calles de Madrid. Un padre acostó a sus hijos en la cama para dormir. Era un día importante, 5 de enero, cosas maravillosas habrían de ocurrir.