miércoles, 30 de julio de 2014

Día 26

En Las Lajas tuve que volver a ponerme seria con los de quinto. De verdad que lo que se les dice les entra por un oído y les sale por el otro. Es desesperante. Parece que lo de las broncas solo hacen efecto en el día. Pero bueno, aparte de ese incidente, el resto de la jornada de escuela pasó sin ningún tipo de problema.

Día 25

Al Paraíso ya nos acercábamos con cierto aire de tristeza, sabiendo que ese era el penúltimo día que íbamos a ver a nuestros niños. De ellos ya tenemos miles de fotos, pero unas cuantas más no hacen daño. Así que nuevamente llevamos la cámara, lo cual fue una auténtico show. “Déjamela a mí” “Yo no he sacado ninguna foto” “Yo también quiero”.

Día 24

El domingo fue diferente al del resto que llevábamos viviendo aquí. Para empezar no fuimos a misa. Y para terminar, fuimos a la comarca. Carlos e Inma estaban deseosos por visitar esa parte de Panamá, así que en seguida nos pusimos en marcha (eso sí, el desayuno de huevos revueltos con hojaldras no faltó).

jueves, 24 de julio de 2014

Día 23

La de ese sábado fue la mejor excursión hecha hasta la fecha, según mi punto de vista. El día anterior habían venido Carlos e Inma, amigos del padre de Teresa, quienes ya conocían la zona, y que nos prepararon un buen paseo (por llamarlo de alguna manera).

Día 22

Si el jueves fue la fiesta del niño en la Comarca, el viernes lo fue en Las Lajas. Así que allí nos dirigimos para ver la celebración. Estos tuvieron más suerte, porque un sol radiante brillaba ese día en el cielo. Todos los niños iban disfrazados, principalmente de vaqueros. Sin embargo, los más pequeños (lo niños kínder, como aquí los llaman) parece que tenían más libertad para elegir los trajes. Allí vimos princesas, brujitas, hadas…

miércoles, 23 de julio de 2014

Día 21

El domingo de esa semana se celebraba en todo Panamá el día del niño. Sin embargo, el ya costumbre que el domingo los niños no van a la escuela, por lo que las diferentes escuelas lo festejan a lo largo de dicha semana. En la escuela de Hato Chamí, en la Comarca, eligieron el jueves para esa gran ocasión. Así que ese día, para poder disfrutar de tan grato plan, nos levantamos a las CINCO de la mañana.

Día 20

En el Paraíso, como siempre y como parece indicar su nombre, todo fueron juegos y diversión. Aunque esto, que ya es típico, se ensombreció cuando Kelly volvió de una de las muchas carreras con la camisa llena de tierra. Cabizbaja se sentó y ya no quiso levantarse para seguir jugando. No iba a dejarla allí sin más. Así que me acerqué para convencerla de que siguiera participando. Le dije que era una manchita de nada, que eso se quitaba rápido.